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10 Septiembre, 2015

La tecnología ayuda a identificar pacientes con más seguridad

La identificación inadecuada de pacientes en el entorno sanitario es una de las causas de los errores en la medicación que ocasionan cada año miles de efectos secundarios e incluso fallecimientos. La Joint Commission on Accreditation of Healthcare Organizations (JCAHO) asegura que la identificación incorrecta de pacientes produce un 13% de los errores médicos en cirugía y 67% de los errores en las transfusiones. De hecho, un trabajo reciente en una revista de enfermería señala que “la mayoría de los informes adversos relacionados con las transfusiones de sangre son como resultado de un error humano, incluyendo la identificación errónea de los pacientes y el etiquetado incorrecto de muestras”.

La tecnología reduce estos errores hasta hacerlos insignificantes. Un ejemplo de ello es la identificación mediante huella electrónica, que ya ha sido probada con éxito incluso en zonas con escasa implementación tecnológica, como es el caso de Zambia. Un estudio publicado en junio de 2015 con mujeres expuestas al VIH mostraba la eficacia de este método, a pesar de que algo menos de la mitad de las pacientes tenía recelos sobre la confidencialidad de los datos.

En el año 2008 se realizó un análisis en todos los centros hospitalarios de Cataluña, con el objetivo de conocer cuál era el nivel de implantación de la identificación de pacientes en hospitales. Se estudiaron 75 centros, de los cuales un 90,7% declararon utilizar algún sistema de identificación de pacientes. No obstante, sólo el 22% de los centros encuestados informaron de que disponían de sistemas de identificación en todos los servicios de hospitalización.

Esa situación ha cambiado en los últimos años y la mayoría de hospitales dispone de sistemas de identificación con pulseras. Algunas comunidades han desarrollado protocolos pormenorizados sobre cómo deben colocarse estas pulseras de identificación, una responsabilidad que recae en la enfermería. Así lo establece el protocolo elaborado por el Servicio Madrileño de Salud y el Colegio de Enfermería en 2014.

Sin embargo, los sistemas de monitorización de pacientes a través de dispositivos bluetooth pueden proporcionar mayor seguridad, al permitir conocer en qué lugar se encuentra el enfermo en todo momento y los tiempos de espera. Algunos hospitales, como La Fe, de Valencia, ya los utilizan. Se trata de datos que pueden ser analizados a través de métodos de cribado de Big Data y que son útiles para la mejora de la eficacia de la gestión hospitalaria.

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